ZIQUÍTARO, FIESTAS PATRONALES 2012. VERBENA POPULAR, II, Y MÁS

Ziquítaro, fiestas patronales 2012. Verbena popular, II

(El castillo, manufacturado por Gracia Maya Campos, Serafín, y familiares, de Jacona)

(Texto y fotos de Silviano Martínez Campos)

Martínez Campos, 17/I/012

GUIA

FIESTA A LA GUADALUPANA

EN ZIQUÍTARO

SilvianoMartínez Campos

ZIQUITARO. Municipio de PENJAMILLO- En el marco de un templo y una plaza embellecidos, profusión de flores, cohetes, banda de música versátil, baile popular y peregrinaciones desde los barrios, se llevó a cabo la fiesta patronal este día 12, en Ziquítaro, una de las comunidades más grandes del municipio.

Aun cuando con menos visitantes de procedencia norteamericana, según opiniones, la fiesta patronal congregó sin embargo a jóvenes y adultos con raíces en esta tenencia del Occidente michoacano.

El templo lucía un nuevo rostro, luego de que el joven párroco Manuel Vázquez Rubio emprendió la obra de construcción de un atrio, original, embellecido con corredores amplios, bancas para el descanso de los fieles y canceles con artísticos vitrales.

La plaza, a su vez, con el piso de sus corredores totalmente renovado, las zonas jardinadas puestas al día, y kiosko y bancas remozadas, luego de que las autoridades locales, encabezadas por el jefe de tenencia saliente J.Trinidad Roa motivaron el interés de los residentes, y sus faenas en casos, para renovar totalmente el jardín.

Profusión de flores y cohetes, pues, como regalo a la Virgen de Guadalupe, la patrona; pero a pesar de esto, habría de afirmar un día antes el párroco Vázquez Rubio, el mejor regalo a la Guadalupana, es revalorar conductas, actitudes y sobre todo la fe.

Y durante la homilía de la misa central del día 12, el presbítero Sergio Guerra, del Seminario de Zamora, habría de subrayar la importancia de la devoción particularmente de la Virgen de Guadalupe, en la historia de México.

TODO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Pero lo que la Virgen pide ahora a esta comunidad, es lo mismo que pidió a Juan Diego, el hacerle un lugar dentro de sí, y “todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad”.

A su vez y luego de terminada la misa, el padre Sotero Fernández, residente en Churintzio y quien era vicario en la parroquia de Penjamillo, hará 56 años cuando se colocó la primera piedra para el templo nuevo, rememoró aquel episodio, recordando que un día antes de aquel 12 de enero, jóvenes ziquitarenses trajeron arena del Cerro del Metate, para afianzar la dicha piedra.

La misa central el día 12, presidida por el padre Sergio Guerra, fue muy concurrida. Sin embargo, se notaba la presencia mayoritaria de personas mayores, contrariamente a la serenata o verbena popular por la noche, donde predominaba la gente joven, muchos de ellos, muchachas y muchachos, hijos de migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos.

El sacerdote zamorano, director espiritual del seminario, recordó que con la Virgen de Guadalupe nace nuestra patria, porque dijo: “ Si nosotros ponemos atención en la imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí en nuestro querido México, desde antes de la Conquista. Y tiene rasgos también de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.”

Recordando su origen, recordamos que ella cundo se presenta a aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, qué es lo que le dice:” veo la situación en la que están”.. Nuestro pueblo en esos momentos sufría mucho. Un pueblo desconcertado, que no sabía qué pasaría con él. Se nos cuenta que J. Diego iba de su tierrra, a México, a oír la Palabra de Dios y ella dijo quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, consolarlos.

Tuvieron qué superarse muchas dificultades para que México fuera una comunidad, que unió a diversos pueblos; pero ahora la Virgen nos pide, a esta comunidad, lo mismo que a Juan diego; hazme un lugar en ti, y que todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad.

No estamos solos, expresó. Y ante nuestra situación, necesitamos poner en práctica lo que la Santísima Virgen siempre nos eta recordando, que estamos protegidos por ella.

El día 11, la víspera de la fiesta central, el párroco recibió la última peregrinación, correspondiente al barrio de El Mirador. Durante la misa, por la tarde, hizo referencia a que todos los barrios acudieron con mucho entusiasmo, en medio de muchas manifestaciones de fe.

Pero puesto que María es un don, un regalo inestimable de Dios a la humanidad,, el ser humano ha de ser también un regalo inestimable para sus hermanos

Pero para ello, se requiere hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos e incluso de nuestra fe.

Seguir a la Virgen María es andar en buenos pasos. Flores, sí, pero hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, que seamos un catecismo viviente, o sea que hablemos de Dios con nuestras vidas.

Y el día 12, luego de la misa central, el párroco de Ziquítaro informó a la comunidad presente sobre el balance de entradas y salidas de las donaciones en efectivo, por barrios, de 71, 140 pesos. Y recibido en dólares, 1,867 (24,531 pesos). Todal de entradas, 95,671 pesos. Y gastos, que desglosó en música, cohetes, etcétera, 57,700 pesos. Quedan 37,971 pesos.

Ziquítaro, su fiesta patronal 2012. Verbena popular, I

Martínez Campos, 17/I/012

GUIA

FIESTA A LA GUADALUPANA

EN ZIQUÍTARO

SilvianoMartínez Campos

ZIQUITARO. Municipio de PENJAMILLO- En el marco de un templo y una plaza embellecidos, profusión de flores, cohetes, banda de música versátil, baile popular y peregrinaciones desde los barrios, se llevó a cabo la fiesta patronal este día 12, en Ziquítaro, una de las comunidades más grandes del municipio.

Aun cuando con menos visitantes de procedencia norteamericana, según opiniones, la fiesta patronal congregó sin embargo a jóvenes y adultos con raíces en esta tenencia del Occidente michoacano.

El templo lucía un nuevo rostro, luego de que el joven párroco Manuel Vázquez Rubio emprendió la obra de construcción de un atrio, original, embellecido con corredores amplios, bancas para el descanso de los fieles y canceles con artísticos vitrales.

La plaza, a su vez, con el piso de sus corredores totalmente renovado, las zonas jardinadas puestas al día, y kiosko y bancas remozadas, luego de que las autoridades locales, encabezadas por el jefe de tenencia saliente J.Trinidad Roa motivaron el interés de los residentes, y sus faenas en casos, para renovar totalmente el jardín.

Profusión de flores y cohetes, pues, como regalo a la Virgen de Guadalupe, la patrona; pero a pesar de esto, habría de afirmar un día antes el párroco Vázquez Rubio, el mejor regalo a la Guadalupana, es revalorar conductas, actitudes y sobre todo la fe.

Y durante la homilía de la misa central del día 12, el presbítero Sergio Guerra, del Seminario de Zamora, habría de subrayar la importancia de la devoción particularmente de la Virgen de Guadalupe, en la historia de México.

TODO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Pero lo que la Virgen pide ahora a esta comunidad, es lo mismo que pidió a Juan Diego, el hacerle un lugar dentro de sí, y “todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad”.

A su vez y luego de terminada la misa, el padre Sotero Fernández, residente en Churintzio y quien era vicario en la parroquia de Penjamillo, hará 56 años cuando se colocó la primera piedra para el templo nuevo, rememoró aquel episodio, recordando que un día antes de aquel 12 de enero, jóvenes ziquitarenses trajeron arena del Cerro del Metate, para afianzar la dicha piedra.

La misa central el día 12, presidida por el padre Sergio Guerra, fue muy concurrida. Sin embargo, se notaba la presencia mayoritaria de personas mayores, contrariamente a la serenata o verbena popular por la noche, donde predominaba la gente joven, muchos de ellos, muchachas y muchachos, hijos de migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos.

El sacerdote zamorano, director espiritual del seminario, recordó que con la Virgen de Guadalupe nace nuestra patria, porque dijo: “ Si nosotros ponemos atención en la imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí en nuestro querido México, desde antes de la Conquista. Y tiene rasgos también de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.”

Recordando su origen, recordamos que ella cundo se presenta a aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, qué es lo que le dice:” veo la situación en la que están”.. Nuestro pueblo en esos momentos sufría mucho. Un pueblo desconcertado, que no sabía qué pasaría con él. Se nos cuenta que J. Diego iba de su tierrra, a México, a oír la Palabra de Dios y ella dijo quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, consolarlos.

Tuvieron qué superarse muchas dificultades para que México fuera una comunidad, que unió a diversos pueblos; pero ahora la Virgen nos pide, a esta comunidad, lo mismo que a Juan diego; hazme un lugar en ti, y que todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad.

No estamos solos, expresó. Y ante nuestra situación, necesitamos poner en práctica lo que la Santísima Virgen siempre nos eta recordando, que estamos protegidos por ella.

El día 11, la víspera de la fiesta central, el párroco recibió la última peregrinación, correspondiente al barrio de El Mirador. Durante la misa, por la tarde, hizo referencia a que todos los barrios acudieron con mucho entusiasmo, en medio de muchas manifestaciones de fe.

Pero puesto que María es un don, un regalo inestimable de Dios a la humanidad,, el ser humano ha de ser también un regalo inestimable para sus hermanos

Pero para ello, se requiere hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos e incluso de nuestra fe.

Seguir a la Virgen María es andar en buenos pasos. Flores, sí, pero hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, que seamos un catecismo viviente, o sea que hablemos de Dios con nuestras vidas.

Y el día 12, luego de la misa central, el párroco de Ziquítaro informó a la comunidad presente sobre el balance de entradas y salidas de las donaciones en efectivo, por barrios, de 71, 140 pesos. Y recibido en dólares, 1,867 (24,531 pesos). Todal de entradas, 95,671 pesos. Y gastos, que desglosó en música, cohetes, etcétera, 57,700 pesos. Quedan 37,971 pesos.

(Texto y fotos de Silviano Martínez Campos)

Ziquítaro. Fiesta patronal 012. Celebración central

Martínez Campos, 17/I/012

GUIA

FIESTA A LA GUADALUPANA

EN ZIQUÍTARO

SilvianoMartínez Campos

ZIQUITARO. Municipio de PENJAMILLO- En el marco de un templo y una plaza embellecidos, profusión de flores, cohetes, banda de música versátil, baile popular y peregrinaciones desde los barrios, se llevó a cabo la fiesta patronal este día 12, en Ziquítaro, una de las comunidades más grandes del municipio.

Aun cuando con menos visitantes de procedencia norteamericana, según opiniones, la fiesta patronal congregó sin embargo a jóvenes y adultos con raíces en esta tenencia del Occidente michoacano.

El templo lucía un nuevo rostro, luego de que el joven párroco Manuel Vázquez Rubio emprendió la obra de construcción de un atrio, original, embellecido con corredores amplios, bancas para el descanso de los fieles y canceles con artísticos vitrales.

La plaza, a su vez, con el piso de sus corredores totalmente renovado, las zonas jardinadas puestas al día, y kiosko y bancas remozadas, luego de que las autoridades locales, encabezadas por el jefe de tenencia saliente J.Trinidad Roa motivaron el interés de los residentes, y sus faenas en casos, para renovar totalmente el jardín.

Profusión de flores y cohetes, pues, como regalo a la Virgen de Guadalupe, la patrona; pero a pesar de esto, habría de afirmar un día antes el párroco Vázquez Rubio, el mejor regalo a la Guadalupana, es revalorar conductas, actitudes y sobre todo la fe.

Y durante la homilía de la misa central del día 12, el presbítero Sergio Guerra, del Seminario de Zamora, habría de subrayar la importancia de la devoción particularmente de la Virgen de Guadalupe, en la historia de México.

TODO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

Pero lo que la Virgen pide ahora a esta comunidad, es lo mismo que pidió a Juan Diego, el hacerle un lugar dentro de sí, y “todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad”.

A su vez y luego de terminada la misa, el padre Sotero Fernández, residente en Churintzio y quien era vicario en la parroquia de Penjamillo, hará 56 años cuando se colocó la primera piedra para el templo nuevo, rememoró aquel episodio, recordando que un día antes de aquel 12 de enero, jóvenes ziquitarenses trajeron arena del Cerro del Metate, para afianzar la dicha piedra.

La misa central el día 12, presidida por el padre Sergio Guerra, fue muy concurrida. Sin embargo, se notaba la presencia mayoritaria de personas mayores, contrariamente a la serenata o verbena popular por la noche, donde predominaba la gente joven, muchos de ellos, muchachas y muchachos, hijos de migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos.

El sacerdote zamorano, director espiritual del seminario, recordó que con la Virgen de Guadalupe nace nuestra patria, porque dijo: “ Si nosotros ponemos atención en la imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí en nuestro querido México, desde antes de la Conquista. Y tiene rasgos también de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.”

Recordando su origen, recordamos que ella cundo se presenta a aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, qué es lo que le dice:” veo la situación en la que están”.. Nuestro pueblo en esos momentos sufría mucho. Un pueblo desconcertado, que no sabía qué pasaría con él. Se nos cuenta que J. Diego iba de su tierrra, a México, a oír la Palabra de Dios y ella dijo quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, consolarlos.

Tuvieron qué superarse muchas dificultades para que México fuera una comunidad, que unió a diversos pueblos; pero ahora la Virgen nos pide, a esta comunidad, lo mismo que a Juan diego; hazme un lugar en ti, y que todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad.

No estamos solos, expresó. Y ante nuestra situación, necesitamos poner en práctica lo que la Santísima Virgen siempre nos eta recordando, que estamos protegidos por ella.

El día 11, la víspera de la fiesta central, el párroco recibió la última peregrinación, correspondiente al barrio de El Mirador. Durante la misa, por la tarde, hizo referencia a que todos los barrios acudieron con mucho entusiasmo, en medio de muchas manifestaciones de fe.

Pero puesto que María es un don, un regalo inestimable de Dios a la humanidad,, el ser humano ha de ser también un regalo inestimable para sus hermanos

Pero para ello, se requiere hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos e incluso de nuestra fe.

Seguir a la Virgen María es andar en buenos pasos. Flores, sí, pero hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, que seamos un catecismo viviente, o sea que hablemos de Dios con nuestras vidas.

Y el día 12, luego de la misa central, el párroco de Ziquítaro informó a la comunidad presente sobre el balance de entradas y salidas de las donaciones en efectivo, por barrios, de 71, 140 pesos. Y recibido en dólares, 1,867 (24,531 pesos). Todal de entradas, 95,671 pesos. Y gastos, que desglosó en música, cohetes, etcétera, 57,700 pesos. Quedan 37,971 pesos.

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LA HOMILIA:

PRESBÍTERO SERGIO GUERRA

Nos sentimos muy contentos en este medio día, porque esta comunidad le da gracias a Dios por la santa patrona que nuestros mayores nos han dejado..Y al celebrar a la SantísimaVirgen de Guadalupe, podemos ver que siempre es muy buen tiempo para dar gracias a Dios. Desde hace más de un mes, en todo México hay mucha alegría, y más cuando en una comunidad se le tiene como el centro de comunión, como el centro de unidad. Casi no hay un hogar, podemos decir, que no hay un hogar mexicano, donde no haya una imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe. Y en todas partes donde hay un mexicano, allí está.

Si nosotros nos preguntamos por qué queremos tanto a la Santísima Virgen, vamos a descubrir que es porque con la Santísima Virgen de Guadalupe, nace nuestra patria. Si nosotros ponemos atención en esta querida imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí, en nuestro querido México, desde antes de la conquista.

Y tiene también rasgos de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.

Y podemos decir que con la Santísima Virgen de Guadalupe, es como comienza esa historia de nuestra patria.Y vemos como en todos momentos de la vida de nuestra patria, allí está acompañándonos la Santísima Virgen.

Recordando su origen, consideremos cómo ella, cuando se presenta ante aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, ella qué es lo que le dice: veo la situación en la que están. Nuestro pueblo en esos momentos, sufría, sufría mucho: un pueblo desconcertado. Era un pueblo que no sabía qué pasaría con ellos. Y se nos cuenta que Juan Diego iba de su tierra precisamente a México, para oír la Palabra de Dios.

Es entonces cuando ella le dice: quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, desde donde yo pueda enjugar sus lágrimas, desde donde yo pueda consolarlos.

Y si ella quería un lugar entre nosotros, no era precisamente como un lugar de honor. Ella quería estar muy cerca de sus hijos. Juan Diego considera que la Santísima Virgen le está pidiendo algo que él no está acostumbrado hacer. quiero que vayas a ver al obispo y le comuniques mi deseo.

Señora, yo no estoy acostumbrado a andar en esos lugares. Anda. Como que esta es la primera tentación, cuando se nos pida, cuando Dios nos pida; pero la Santísima Virgen le asegura: ten en cuenta que muchas personas quisieran estar en tu lugar y muchas harían con mucho gusto lo que yo te pido. Yo quiero que por tu medio se realice mi deseo. Y es entonces cuando Juan Diego comienza a dar aquellos primeros pasos. No fue nada fácil, si nosotros comenzamos a tratar dever al principio el sitio que quería la Santísima Vírgen para formar nuestro pueblo, nuestra patria.

Desde un principio hubo mucas dificultades para que nuestro México empezara a dar pasos como una comunidad formada por muchísimos pueblos diferentes y que unidos por ella, forman ahora nuestra Patria. Muchas, muchas dificultades tuvieron qué superar, o mas bien muchas dificultades que tienen qué superar. Pero allí está la Santísima Virgen en medio de su pueblo en nuestra historia.

Pensemos nosotros qué será lo que nos pide ahora la Santísima Virgen, a esta comunidad que la tiene como santa patrona, como centro de su unidad. Qué es lo que nos pide, lo mismo que le dijo a Juan Diego: hazme un lugar en tu vida. Y todo lo que nosotros realicemos, que sea precismente para beneficio de esta comunidad. Podemos estar seguro que todas las preocupaciones, todos los trabajos, todo aquello que se nos hace difícil para vivir, lo que ella quiere siempre está también bajo su protección.

Recuerdan ustedes como cuando la Santísima Virgen le dice a Juan Diego que vaya con el señor obispo para hacer realidad lo que quiere, hay un momento en que él (Juan Diego) está muy preocupado por la salud de su tío. Y la Santísima Virgen le recuerda que todo esto está bajo mi cuidado, ten confianza: ¿No estoy yo aquí que soy tu madre?.

Así que ahora en este tiempo también la Santisima Virgen nos pide que nosotros participemos, que nosotros colaboremos, que nosotros hagamos aquello que sea necesario para que ella esté realmente en medio de nosotros, conscientes de que en ningún momento nos deja solos. Hermanos, que esta fiesta fortalezca nuestra fe. Es acción de gracias por todo lo que el Señor nos concede, desde la otra fiesta, sobre todo, hasta ahora. Por que no perdamos de vista que en la situación en que nosotros vivimos, no estamos solos. Pero necesitamos poner en práctica precisamente lo que la Santisima Virgen precisamente nos está recordando.

Veiamos en el Evangelio cómo la Santísima Virgen se fue a la montaña para visitar a su prima santa Isabel. Esa misma disposición es la que nuestra señora la Virgen de Guadalupe nos manifiesta constantemente.

Por eso, en los momentos trabajosos de la historia de nuestra patria, podemos ver nosotros cómo se toma el estandarte de la Santisima Virgen para recordarnos que formamos un pueblo protegido por ella.

Pidamos pues a nuestra señora, que así como ha acompañado constantemente a nuestro pueblo, siga también manifestándonos ese amor, ese amor que nos recuerde que todos somos hermanos y que todos necesitamos ir construyenco nuestra comunidad, preocupándonos por cada una de las personas que forman parte de ella.

Pues vamos a continuar nuestra eucaristía, pongámonos de pie para hacer nuestra profesión de fe.

Ziquítaro, fiesta patronal 2012. Los barrios

(Texto y fotos de Silviano Martínez Campos)

Ziquítaro, fiesta patronal

(Desde la calle)

LOS BARRIOS

EL MIRADOR

Y el joven párroco padre Manuel Vázquez Rubio daba la bienvenida la noche del día 11, al último de los barrios en peregrinación y regresaba la imagen de la Virgen de Guadalupe a su nicho del templo para prepararse a recibir también, al día siguiente, día de la fiesta, ofrendas en flores y oraciones que le ofrecerían los devotos de su pueblito, Ziquítaro porque al fin y al cabo ellos la habían nombrado como patrona.

Habrían de ser, en esta ocasión, los del barrio de El Mirador, comunidad donde la familia Moreno, donde don Lugardo Moreno, comunidad a medio camino del que conduce a San Antonio Carupo, éste último a 6 kilómetros de Ziquítaro.

Unos cuántos kilómetros a pie, o en vehículo transitando por el camino nuevo, recién estrenado el año pasado, y llegaron los peregrinos gritando su alegría y su devoción a la Virgen en vistosa cohetería, luego acompañados por la banda de música de Ichán y posteriormente, después de la misa, alegre paseo disfrutando de la festiva presencia de la gente, dándose el gusto de darse sus vueltas por el bello jardín de su Ziquítaro.

¡Cómo ha crecido Ziquítaro!. ¡Cuánta su gente ahora!. ¡Cómo también lo ha movido, hasta llegar aquí, el impulso de sus generaciones que siguen vivas en el recuerdo, la memoria de sus hijos!.

Y sus barrios, vivos en la memoria infantil y juvenil de quien escribe. Y acaso la nomenclatura religiosa para ellos, por razones prácticas de la devoción parroquial, no haya diluido la nomenclatura que le fueron dando las generaciones al ponerle a sus barrios nombres pintorescos que permanecen también, en la memoria de los viejos.

LA VISCOSA

La Viscosa, barrio nuevo, de pocas décadas que según dicen fue nombrado así por el jocoso humor de Abel Aguiñiga, cuando asentado en el que fuera Potrero de los Cerdas, el caserío era mínimo y luego la iniciativa y creatividad de las generaciones lo fue conformando en calles bien trazadas, casas de nueva fabricación y solares arbolados y jardinados al gusto campesino.

Habría de ser encomendado el barrio a la vigilancia de San Isidro a quien le dedicaron vistosa capillita por allí, al final de Los Nopales Altos, por donde don Refugio Garnica, por donde don Francisco Aguiñiga, por donde don Clemente Aguiñiga. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LOS NOPALES ALTOS

Los Nopales Altos, de empinada calzada, a prueba de ascensos cansados, de esos que pone la vida cuando quiere se consigan metas mejores. Los Nopales Altos, donde don Luis Bolaños, donde don Genaro Bolaños, doña Flora Gómez, donde don Trino Aguiñiga, donde doña Lucita Duarte, donde don Elías Rodríguez, donde don Carlos Rodríguez, donde Quico Aguiñiga, de donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

EL CHORRO

El Chorro, que hacía honor con su nombre al arroyo en otros tiempos impetuoso, cuando la lluvia en sus tormentas no regateaba el agua la Presa de la Luz, kilómetros abajo, o a la ciénega de fértiles tierras. El Chorro, otrora casco de hacienda según se decía, que hacía honor a su breve pero servicial manantial que regalaba su agua en cántaros de barro de Zináparo a las afanosas amas de casa de por allí, y de barrios vecinos arroyo arriba. De donde doña Rafaela Cerda, de donde doña Josefa Cerda, de donde don Doroteo Campos, de donde don Francisco Mora, de donde doña Antoñita Lara, de donde don Refugio Mejía, de donde doña Guadalupe Lara, de donde don Raymundo Mejía, de donde don José Mejía, de donde don José Roa. De donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA MANGA

La Manga, e inmediaciones, de curvilíneas callejuelas cercadas de piedras a la vieja usanza, recuerdos de cuando el trabajo artesanal del cercado no cedía el lugar a la motoconformadora o a la pala mecánica. Donde don Agustín Ventura, donde don Federico Molina, Federico, Quico. Miguel; donde don Miguel Ruiz, donde doña Merced Campos. donde Chuche, donde Lolita. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA BOLSA

La Bolsa, barrio desaparecido, callejón de cercas y piedra, de esas que nunca mueve el tiempo, porque están hechas para vencer a las generaciones. Será porque nacen donde nacen manantiales que han quitado la sed a barrios y poblados enteros. Donde don Mariano Ríos, donde doña Socorro Mora, donde Chole, Roberto, Enedina, Bertha. Donde don Rafael Montañez, Miguel, Santiago. Donde don bel Ojeda, Silvino y donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

SANTA INÉS Y SUS INMEDIACIONES

Santa Inés y sus inmediaciones en su camino a El Guayabo. Recogiendo, juntando los pasos que se gastaron un poco en el trepar infantil y juvenil por la empinada ladera que premiaba, arriba, con la mazorca tierna en elote, luego de admirar lo bien hecho de jilotes, hongos de maíz en otras latitudes llamados huitlacoches. Empinada ladera que premiaba con la caña dulce llevada de la milpa, al camino hacia la parcelita del haba, la pedacera del Potrero Viejo, la milpa del Palo de la Llegada, de paso por la inverosímil pero así creíble Cueva del León.

Empinada ladera que ha guardado el lento y ruidoso pisotear de las reses rumbo a los mejores pastos tras dejar en el austero granero familiar las mazorcas que vieron desde la era el nacer de las estrellas. O el tazole de la modesta era donde se apaleó el frijol para que no faltara calientito en las noches lluviosas. Allí, en ese barrio donde don Aureliano Salgado, doña Rafaela Magaña , y Aureliano, Catalina, Lugardita, Chava, Benjmín, Lupita, Quinti, Manuel, el de la sonrisa bondadosa de niño grande. Donde don José López y Miguel, donde Donaciano Cano, donde don Lupe Mora y Arcadio y Angel y Chapanita y Bonifacio. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LOS GUANUMOS

Los Guanumos, donde según decires maternos dejé mi ombligo aquellos días primeros del 35, y será que sigo buscándolo ahora por todos los barrios y por eso he llamado a Mi Ziquítaro el ombligo del mundo. Donde doña Cleofitas, de bondadosa sonrisa y Gilo y Ruperto y Reyna y José. Donde don Samuel Ventura y doña Benita Ruiz. Donde don Luis Campos, donde don Ramiro Báez y doña Socorro y Rubén y Ramiro y don José Campos de suave trato y doña Rita, e Isidro. Donde, en aquella casa, don Refugio, doña Josefa, don Roberto, doña Lucrecia, Y luego don Melesio y Gracia. Y luego José Luis y tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Y luego, arribita, abajo del peñascal donde crece el Chilillo, el zapote y el añoso mezquite, desde donde se ve el Gigante vecino, donde hubo por allí duraznos en flor y matas de cabuchile y hornos para hacer las gorditas de maiz o de trigo. Allí donde dejé el corazón y cada vez que voy lo recojo para pasearlo por el mundo. Allí donde Chepa, la tía Chepa, ahora anciana, ejerció su ministerio de ángel de la guarda para sus padres ancianos. Allí donde Pachito y Mariquita. Donde mamá Benita, Eva, Carmelita, Chuche. Allí junto donde don Pachito, doña Conchita y Delfina, Indalecio, José, Abigail. Donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Los Guanumos, dije, el barrio de la bella calzada y ojalá su empedrado artesanal no sea empapado por el sello encementado que corte el húmedo rumor de las aguas que cáen con las aguas que corren escondidas en sus entrañas. La bella calzada, de pedregal impenetrable en mis correrias de infancia, cuando entre cohetes y truenos provocados por el azufre y el hacha, en día de fiesta, una banda de música venida desde la artística Sierra me inició en los gozos campiranos de percibir sintonizados el pisar fuerte de los guaraches campesinos, con el barullo de los muchachos, el festivo griterío y tal vez el tañer de las entonces gemelas campanas llamando a comenzar la fiesta.

Allí, donde doña María y Carmen mi catequista, Justa, Pedro, Alfonso y los recuerdos que estrujan la memoria cuando los sitios se vuelven casas del sufrimiento. Donde don Luis y luego Froyla y doña Delfina. Calle, callejón antes, donde tantas familias que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Donde don Juan, doña María, doña Amelia. Doña María, don Joaquín, y Salvador, Javier, Joaquín, Catalina, Carmela, Expedito. Y en el recuerdo juntando los pasos de niño campesino tanto como los del burro, o del caballo, en el callejón que de seguro llevaba, sin errarle, hacia La Uña de Gato, El Rodeo, El Palo de la Llegada, Potrero de Juan Campos, Potrero de Trino Aguiñiga, EL Cabulote; y si era el caso, La Leona, La Escondida o San Antonio, hacia el Poniente; o El Cerro del Metate, La Loma Amarilla o de ser el caso, hacia los callejones rumbo a Caurio. Y ahora, hacia el anchuroso mundo luego que la cinta asfáltica midió y dividió un mundo rural, campirano, con uno tecnológico, abierto, impredecible.

EL ARROYO DEL CHORRO

El arroyo de El Chorro, otrora generoso en bañar sus piedras, ahora seco y austero, pero además contenidos sus ímpetus, por si las dudas, para que no derrame sus aguas cuando le sean generosas y mejor las lleve, abajo, hacia La Luz, el plan, el Lerma y lejos, lejos, hacia el ancho mar, al que llevaba, antes, el sonoro saludo de todos los de Ziquítaro. Donde la tía Rafaila, don Pancho, Lico, Rodo, Glafira, Socorrito el ángel de la guarda que mitigaba los dolores de su tía Benita, en la casa del sufrimiento.

Donde don Onofre y doña Trina, Rafael, Lupita, Esperanza mi catequista, Bettha, Lucita, al igual que jovial, devota. Donde Pascualillo y Agustina pero antes, don Alfonso y doña Celia, y Layo, Marce, Luis. Donde don Ambrosio y doña Lupe. Y por allí cerquita don Amado y doña Benita que oraba, como supe, por el joven escandaloso y resentido, sin que desde luego le pusiera ella los referidos calificativos. Y por  eso mi visita, agradecida, a la anciana pronto a cumplir sus cien años, siempr de abundante verbo y  lucides mravillosa.Don Miguelito, don Salvador, Benjamín, doña Eulalia, de generosa sonrisa, en honor a su nombre y de afectos compartidos. Y por allí abajo, donde don Nacho y doña Josefa, y Pedro y Bertha, y don Eliezer y doña Margarita, y Jovita, Vigis, Elisa. Y tantas familias como antes, como ahora, que le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

LA PENCA

La Penca, espacio de pasos vividos y ahora recogidos, aún antes de que El Consejo, potrero, y el Cerrito de la Santa Cruz con su viejo chirimoyo se convirtieran en su barrio agregado; y mucho antes de que se estableciera allí, en sus espacios, la casa del sufrimiento.

Barrio, La Penca, donde siempre brotó la vida hecha líquido bienhechor, con su manntial El Ojito de gua, El Ojito, o para acabar pronto, L’ojitodiagua. O el gran zapote de por allí, de donde doña Cliofas; los corrales donde don Nacho Campos siempre se comunicaba con la tierra en el amado ecuaro; donde don Victorino y vecinos siempre interesados debatían asuntos del pueblo; donde don Vicente derramaba ingenio para promover sus dulces, o don Macario,que pregonaba los suyos expuestos en una canastota de “ráiz” o acaso de carrizo, en aquellos tiempos de las bolitas de leche, charamuscas, garapiñados y acaso diablitos acaramelados amarillos, rojos o verdes, montados en su varita mágica, a manera de agarradera para que no se embadurnara la golosa mano infantil.

Donde don Nacho Campos, sí, pero también donde doña Rafaela Mojica, originaria de san antonio Carupo, agradable familia que derramaba simpatía con Consuelo, Flora, Quico, Quini. Donde don Blas y doña María, serviciales como el que más y siempre reconciliados con el trabajo, si acaso alguna vez no lo hubiesen estado. Donde tantas familias le dan vitalidad a la vida en su humano recuerdo.

Donde don Rica, músico promotor de familia de músicos, compositor de corridos de ambiente revolucionario, de sonrisa que derramaba la bondad y la sabiduría cosechada en sus años maduros. y doña Marina y Luisa y Aurora y Matías y José y Jesús.

Donde don Chuche Cortés y doña Socorro, y Balta, Chuche, Sarita. Donde don Manuel y doña Margarita. Don Chuche Mora, Juanito, Margarita. Don Ramón, doña Josefina, Ma. Refugio, Ramona, Salvador, Lucita, Alfonso.

EL LLANO

El Llano, desde don Luis Maya y doña Martita Maldonado,hasta don Francisco Ibarra y doña Rafaela Aguiñiga; desde don Epigmenio Férnández y doña Soledad, hasta don Ciríaco Ibarra y doña Eloísa; desde don Miguel Ventura y doña Soledad, hasta don José Martínez y doña Ricarda Arroyo. Eso era mucho antes, porque ahora los nietos diseñaron casas jardinadas y calles cuadriculadas.   Y la casita aquella pasó en su diseño al país del nunca jamás y las voces del chiquillerío cuando fue transformada en aulas improvisadas, se volvieron ahora vocerío en el área urbanizada con planteles institucionalizados donde ahora sí van los maestros, cuando entonces tal vez lo impedía la sinrazón incivilizada. Y aquella casita de la escuela improvisada, se volvió un poco ambulante, hasta terminar en la que después sería la casa del sufrimiento.

Y allá enfrente de la casita que emigro al país de los sueños, don Macedonio y  doña Tomasa y los lamentos dolorosos del joven Fidelito en su postración dolorosa y aquellas curaciones y lamentos medicinas insuficientes, por aquel tiempo,  para mitigar el sufrimiento y los rezos de todos y del niño Silviano invitado a rezar y tesigo temprano involuntario de que es real, tan real e incomprensible, el dolor humano. Y que es real, tan real como imconprensible, el desencuentro humano que enfrenta a los humanos, sea esto entre familias, grupos, pueblos, naciones o el mismo   mundo planetario.

Y luego, tiempo después, esa casa del sufrimiento donde don Alfonso Duarte , Poncho, de hablar suave y pausado tan vinculado a la tierra, su gabán de fibra campesina y doña Guadalupe, doña Lupe y Cando. Y en la contraesquina donde la familia  Duarte- Sepúlveda. Don José, don Jóse, de prosapia campirana, doña Altagracia de generosa sonrisa y generoso actuar en la vida vecindaria. Y de recuerdo perenne, afectos bien sembrados y fructíferos de todos, Poncho, Lalo, Roberto, José, Salvador,  Consta, Fitos, Toya, Alicia, todos sembradores de afectos y amoroso vecindario.

Y por allí cerquita, cómo no, don Jesús y doña Tere. El candor de su familia buena, y recuerdo a Manuel, Zena, Daniel, Ernestina, Elia. Y allí enfrentito, donde don Trino y doña Luisa. Cómo no recordar las noches de Luna jugando a los colores (su trama escondida en la memoria) y con los compañeritos vecinos imaginar carreras trepados en un caballo brioso de “burrillo”, caña frágil pero suficiente para galopar  por las calles anchorosas, hasta La Correa, en el ancho llano. O al “perro” juego de correteo (con su trama escondida en la memoria), o al encntado, o a la matatena o al cinco, más propio de las niñas, juegos algunos de ellos cifrados por la sabiduría tradicional para informar, enseñar, educar, catequizar, qué se yo, al fin eso se perdió junto con muchos otros saberes encantados que ayudarían ahora a regenerar el mundo. Y sí, allí estaban Toño, de grato recuerdo, en las andanzasen la Universidad de la vida, por ganarse el pan compartido con la familia.Él, Toño Madrigal, decía que yo le enseñé a leer, yo decía que él me enseñó a desenvolverme en el campo, luego del invernadero de los años de encierro educativo.

El Llano de don Severiano y doña Refugio, de Enrique, Rogelio y Severa; de don Luis y doña Refugio y Miguel, Elisa, Jesús; pero también de María, y Pedro, Socorro, José, Alicia, Gracia, Zenaida, Luis. De don José y Ricarda, e Imelda, Heriberta, Margarita, Flora, Esperanza, Lucita; de don Francisco y Rita, y Eladio, Eliseo, Francisco, Teresa, María Luisa. De don Vicente y doña Petra, de Silviano, Petrita, Roque, Sarita, Rosa, Lucha, Chela y Socorro.

Y más arriba del Llano, por la calzada que fue vía obligada hacia Epejan, en La Nopalerita, donde don Antonio y doña María, de Florentino, Carlos, Roberto. Apellidos, afectos, emociones que se cruzan, como los arroyos. Arroyo de La Pila que baña pedregales de potreros, escondía pedregoso y seco su acabado vigor en la barranca de El Consejo y rodeando El Llano sale al encuentro del arroyo del Chorro y se abrazan ambos, luego de que juntos abrazaron por años con sus húmedos brazos el terruño, ignorante, entonces , de los cambios climáticos.

EL CENTRO

Y en El Centro, donde se trenzan apellidos, recuerdos, encuentros y, aun cuando en tiempos felizmente idos, también desencuentros. Donde los barrios polinizan amistades, juveniles amores, ejercicios del civismo cívico y la oración concertada. Donde antes nacía el alfabeto, luego intentos amorosos pero fragmentarios en escuelitas caseras, algunas con maestros de prosapia como los Díaz o los Ríos o las escuelitas emergentes, provisionales, como la de Silviano (quien escribe). Donde las oraciones rituales se concertan, luego que las dos campanas, desde el mezquite, en la casa del sufrimiento, llamaban a misa con el vicario visitante.

Pero ahora, la campana simbólica sustituida por el altavoz, reserve su tañer para cuando, como se dice, repican fuerte, en la ahora parroquia con su templo reluciente. su atrio novedoso hecho arte y pausa devota por el joven presbítero ahora su párroco, Manuel Vázquez Rubio a quien entrego mi ofrenda laica.

Y regreso luego de la pausa devota,  a  ese Centro donde don Trino Martínez, y Paz y Hermila. Donde don Emilio y doña Angelina, donde Raquel, María, Carmelita, Magdalena, Margarita, Angelita, Lupita; o donde Jesús, Francisco, Sacramento, Emilio. Donde las alas de los primeros amores emprendieron su vuelo hacia barrios cercanos llevándose en su volar aromas de azahares de naranjos, coloridos granos encarnados de los primeros amores, afectos limpios, transparentes, ingenuos, como ingenua es la luz de la Luna, no contaminada por el aire enturbiado. Transparente, ese aire,  como lo es el firmamento libre de estruendos y si acaso merecedor del concierto infantil ejecutado al unísono por el grillo y la estrella.

Ese centro donde don Everardo y doña María, donde Everardillo, Tino, Eva, Arturo, Rubén, Benjamín, Tavo, todos de gratos recuerdos. Y don Froylán y doña Consuelo y tantas familias le dan vitalidad a la vida con su humno recuerdo.

En ese Centro donde nace el agua del entendimiento que traspasa los apellidos y los tiempos y vuela, vuela hacia dimensiones no sabidas, testificado todo eso por el centenario sabino. Ese centro donde don Francisco y doña Juanita, don Joaquín y don Aurelio, don Francisco y doña Luz, don Luis y doña Erlinda, don Leonardo y doña Trina, don Ignacio y doña Esther, don Eliezer y doña Crispina, doña Mariana, don Goyo y doña Adelaida, allí donde Roberto, Lugardo y Toño.

Toño el vaquerillo que entonaba loas a su madrinita, mi madre y él quien me enseñó a hacer hondas de costal con materiales reciclados. Toño el vaquerillo y luego Chame, el vaquerillo, quienes me enseñaron en su amistad infantil, la bondad del Dios que no mata con rayos ni mucho menos a niños, sino siembra para recoger buena cosecha, levanta para sublimar y recrea para compartir su reino.

Para Él sea mi ofrenda del recuerdo, una incompleta LA PARENTELA que se teje con hijos, nietos biznietos, tataranietos de prosapia campirana, emigrantes y sus hijos de lugares a nosotros extraños, pero hermanados en el afecto de nuestra gente, ellos que van en busca del trabajo para satisfacer necesidades, como ante, aun cuando fuese en la hacienda y luego en el incipiente ejido.

Cuando a pesar de todo era un valor comunitario el trabajo en la común faena para mejorar su ejido, el sudor entregado con gusto en el trabajo de la parcela escolar, la admiración por el trabajo escolar expuesto en la pared del plantel como costura de niña o como trabajo manual de niño, cuando la escuela tras las jacarandas era realmente cardenista y hacía el honor a su nombre, cuando los maestros se vestían de proletarios, porque lo eran, cuando enseñaban el “alfabeto estrella potente que has llenado los siglos de luz”, o se interesaban “in situ” por la labor o por la tierra, entonces realmente compartida en el uso, todavía no deteriorado del ámbito común de convivencia.

Ofrenda de mi lista que, en muchos casos, fue viva en la convivencia con pares infantiles, o en la admiración de los adultos ejemplares. Ofrenda que pretende hacer honor a quienes viven, los de aquí, o a los que viven, los de allá.

LA PARENTELA, tejida entre muchos en florido ramillete de recuerdos, toda siempre renovada en el torbellino de la vida creativa, presentada con sus sufrires ante la imagen del Crucificado, pero también ante el florido ofertorio de la Virgen Morena.

Y presento mi PARENTELA de apellidos cruzados, y quede en el olvido la sinrazón de los agravios y se presente como ofrenda a la memoria en el altar de lo nuevo, de la generación nueva que aprende a desprenderse de rencores y resabios y sabe conjuntar el ayer con el ahora; pero sin nostalgias estrujantes ni ensoñaciones engañosas en torno a la condición humana.

Y así, mi deseo porque los de aquí, los de allá, y los de más allá, desgranen, en mis letras, el rosario agradecido porque viven y canten juntos el “aleluya” glorificador a Quien vive siempre, y cada quien a su manera, desde este Ziquítaro, el humilde pueblito, pueda sumarse a todos los que desde hoy y para siempre, entonen, en su templo, o en sus calles, en sus campos, o en sus cerros, el misterioso Santo, Santo, Santo. (Silviano, 11–13–II–012)

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(Desde el templo)

ZIQUITARO, Fiesta patronal 2012. Los barrios

(Transcripción de Texto y fotos de SilvianoMartínez Campos)

EL PARROCO MANUEL VAZQUEZ RUBIO, DÍA 11 DE ENERO.

HOMILIA DURANTE LA MISA, ANTE LA COMUNIDAD DE EL MIRADOR Y DE OTROS BARRIOS

Hemos llegado, les decía al principio, a la víspera de la fiesta, de nuestra patrona la Santísima Virgen de Guadalupe. Y han venido todos los barrios con mucho entusiasmo, se ve la alegría de todos, la música, los cohetes, todos alegres..Todas estas son manifestaciones de fe. Creemos en la Santísima Virgen María, porque creemos también en Cristo nuestro salvador. Creer en la Santísima Virgen María supone una adhesión al plan de Dios. Si decimos que creemos en Santa María de Guadalupe, pues lo hemos dicho entonces porque seguramente hemos conocido ya antes el misterio de nuestra salvación, donde el centro es Cristo.

Estamos reunidos celebrando esta Eucaristía, además también porque nosotros todos estamos de acuerdo en lo que el Papa Juan Pablo II, ahora Venerable, decía a los sacerdotes a través de una carta que mandó para preparar el año Mariano.

El Papa decía: vamos a preparar un año dedicado a la oración, a la contemplación de la Santísima Virgen María, para hacer que en todos los pueblos se alabe a María sin perder de vista el misterio central.

Que la Santísima Virgen María tenga un lugar especial en el corazón de los hombres y de las mujeres, para que así, amando a la Santísima Virgen María, puedan llegar con más claridad a contemplar y a vivir el misterio central de nuestra fe, que es Cristo vivo en medio de nosotros.

El Papa Juan Pablo decía: lo primero que tenemos qué reconocer nosotros todos como creyentes, como hijos de Dios, es que la Santísima Virgen María es un don inestimable de Dios para la humanidad. Es un regalo. Dios ha querido que la misma madre de su hijo Jesucristo funja como madre nuestra, como madre para todos los pueblos, para que todos sientan ele calor maternal, para que todos experimenten la gracia de Dios que con ternura se manifiesta y se hace más especial cuando llega a través de la Santísima Virgen María.

También nos decía el Papa en esa carta: hoy en nuestro tiempo todos vivimos un drama. Nuestra vida es como una película, ¿verdad?, donde el drama tiene diferentes momentos, pero hay u nos más fuertes que otros. Dice y nuestra vida, podríamos decir así como el capítulo principal de nuestra vida, del drama de nuestra vida, es que a veces el mismo hombre, por la ciencia, o por la avaricia, o por el deseo de poseer, se convierte en lobo del mismo hombre.

Ese es el drama principal de la humanidad. ´Por qué, pues porque el Papa veía cómo en todas las naciones se vivían conflictos terribles. Las guerras por qué son, pues por la avaricia, por las conveniencias políticas, por las conveniencias económicas; quien hace la guerra y gana, gana no solamente la guerra, sino poder y economía. Por es decía el Papa con preocupación, es que en nuestros tiempos el drama principal del hombre y de la mujer, es que todo lo que hacen se vuelve contra sí mismos.

Y es que a lo mejor hemos perdido nuestra orientación como hijos de Dios, es que a la mejor hemos dejado que nuestro corazón poco a poco se vaya llenando de vileza del mundo, y es que tal vez haya muchas razones por las que el hombre ha bajado en su capacidad de amar. De perdonar, como decíamos los días pasados, verdad, para los judíos lo más grande es decir, en qué le he servido a mi pueblo. Es decir, si le he servido, es que soy importante. Y si no le he servido para nada, entonces soy un don nadie.

También el Papa nos invitaba desde esa ocasión, y hoy lo recuerdo, al leer estas lecturas y al celebrar esta fiesta de la Virgen de Guadalupe, nos invitaba diciendo: tenemos qué volver de nuevo a lo que el hombre siempre ha sido, porque ha sido creado desde el principio, para ser imagen de Dios en el mundo. Tienen qué ser entonces todos los hombres y mujeres, como lo es la Santísima Vírgen María, si la amamos tanto y decimos que la Virgen es un don inestimable, de parte de Dios para la humanidad, el hombre también tiene qué ser un don inestimable de parte de Dios para sus hermanos.

Bien, entonces tenemos nosotros qué hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos. Tenemos qué hacer una revaloración de nuestra fe incluso, porque pues todo ha sido muy hermoso, la fiesta de la Virgen de Guadalupe, con tanta fiesta, con tanta música, con tantos cohetes, con tantas flores; pero Dios, además de recibir con agrado todos estos dones y la Santísima Vírgen además de recibir con agrado todos estos dones, espera todavía un don más particular y especial de cada uno de nosotros: transformar nuestra realidad, hacer que desde nuestro hogar los hijos, la familia se vaya educando en los valores humanos, en los valores cristianos, hacer que la familia se enseñe a respetar a los demás, a su prójimo, a respetar todo lo material, a respetar en una palabra, todo.

Amar la naturaleza, amar los valores que hacen de la persona, personas cada vez más plenamente humanas. Por eso hoy, en este día que estamos celebrando esta Eucaristía,, hemos escuchado estas lecturas, la primera del Libro de Samuel, en donde Dios habla a Samuel. Siendo un jovencito todavía, escucha que alguien le dice: Samuel, Samuel, y no sabe de quién se trata, hasta que un sacerdote le dice mira, cuando vuelvas a escuchar tu nombre, tu responde:Señor, aquí estoy, habla Señor que tu siervo escucha.

Y hoy también nosotros, a los pies de la Virgen de Guadalupe, tenemos qué decirle a Dios cómo quiere que transcurra nuestra vida, qué podemos hacer para que transcurra cada vez nuestrass familias, nuestras actitudes, nuestra propia vida. También tenemos qué decirle como Samuel, habla Señor, que tu siervo escucha. Porque no podemos olvidar que todos como hijos de Dios, tenemos qué manifestarnos ante la grandeza de Dios, como sus siervos. Con actitud humilde, con Esperanza, alegres también de sabernos amados por Dios.

Hemos escuchado también en la segunda lectura, a san Pablo, que se dirige a los cristianos y a nosotros diciéndonos: ¿No saben ustedes que son cuerpo, que sus cuerpos son miembros de Cristo?. Por lo tanto deben de cuidarlo, deben de amar a sí mismos y es que quien se ama a sí mismo, puede amar a los demás. Quien se cuida a sí mismo, se preocupa por cuidar a los demás. El cuidado y el amor a sí mismo, tiene qué tener una proyección hacia los otros, hacia el hermano, para poder realizar así, de esta manera, la voluntad de Dios, para ser como la Santísima Virgen María.

Seguir pues a la Santísima Virgen María, como dicen en mi pueblo, verdad es andar en buenos pasos. Tal vez también aquí se dice, no hombre siempre andan en buenos pasos, o también andan en malos pasos.

Seguir, si nosotros queremos de verdad y amamos a la Santísima Virgen María, es proponernos, enseñarnos, educarnos y educar a los demás a seguir a María con buenos pasos, para entendernos en este lenguaje propio de nuestros pueblos, en donde lo entendemos con más claridad: ¡ah, esto es lo que quiere Dios de mi, esto es lo que hace agradable al hombre y a la mujer, a la Santisima Vírgen María, juntamente con todos los dones que ustedes ofrecen, pero más valioso todavía cuando nosotros mismos nos presentamos ante Dios adornados de virtudes, cuando nos presentamos delante de Dios con nuestro corazón, con nuestra mente, con nuestra alma más adornados que cualquier ramo de los que vemos aquí, verdad, más bellos para Dios que cualquier cosa que pudiéramos ofrecerle fuera de nosotros.

Finalmente podemos decir también, al escuchar el Evangelio de hoy, que es el Evangelio de san Juan, los discípulos cuando escucharon a Jesús y se dieron cuenta, nosotros hoy nos damos cuenta que Jesucristo es verdadero Dios, inmediatamente, nos dice el Evangelio, lo escucharon y lo siguieron.

Se quedaron con él. Más aun Jesús les dice, qué buscan.. ¿maestro, dónde vives?.Vengan y lo verán. Dice el Evangelio se fueron, y se quedaron con él.

Pues eso es lo que quiere la Santísima Virgen María de Guadalupe, que también nosotros escuchemos a Cristo,, que nos sintamos entusiasmados por su llamado, que también nosotros le digamos….Dios y Señor mío. Nos quedemos con él. Quedarnos con Cristo es dejar que la gracia de Dios transforme nuestra vida, y hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, en virtud, en santidad.

En esta noche de víspera de la fiesta de la Santísima Virgen María, vamos pues a pedir a nuestro Señor que nos conceda la gracia a todos, que desde el corazón de nuestro pueblo, que desde el corazón de nuestras familias, desde nuestro propio corazón, de verdad nosotros podamos ser un catecismo viviente.¿Qué quiere decir eso de ser catecismo viviente?. El catecismo qué es, pues es lo que habla de Dios. El que nosotros hablemos de Dios con nuestra vida ser un catecismo viviente, es ser como la Santísima Virgen María, a ella le llamamos Estrella de la Evangelización, primera catequista, por qué, porque ella es un catecismo viviente para nosotros. Y hoy también Dios nos llama a ser ese catecismo viviente de humanidad, Dios nos llama a que seamos figuras de talla como dice la gente, figuras de talla, testigos de Dios en el mundo. Vamos a pedirle a Dios nuestro Señor que nos conceda la gracia de poder ofrecer no solamente flores, no solamente música, no solamente cohetes, sino poder ofrecernos nosotros mismos como una oblación agradable ,darle a Dios nuestro padre por las manos de la santísima Virgen María de Guadalupe. Pidámosle a Dios que así sea y se ponen de pie por favor.

EN ZIQUÍTARO, FIESTA A LA GUADALUPANA

Martínez Campos, 17/I/012
GUIA

L A   P A L A B R A

FIESTA A LA GUADALUPANA
EN ZIQUÍTARO

SilvianoMartínez Campos
ZIQUITARO. Municipio de PENJAMILLO-  En el marco de un templo y una plaza embellecidos, profusión de flores, cohetes, banda de música versátil, baile popular y peregrinaciones desde los barrios, se llevó a cabo la fiesta patronal este día 12,  en Ziquítaro, una de las comunidades más grandes del municipio.
Aun cuando con menos visitantes de procedencia norteamericana, según opiniones, la fiesta patronal congregó sin embargo a jóvenes y adultos con raíces en esta tenencia  del Occidente michoacano.
El templo lucía un nuevo rostro, luego de que el joven párroco Manuel Vázquez Rubio emprendió la obra de construcción de un atrio, original, embellecido con corredores amplios, bancas para el descanso de los fieles y canceles con artísticos vitrales.
La plaza, a su vez, con el piso de sus corredores totalmente renovado, las zonas jardinadas puestas al día, y kiosko y bancas remozadas, luego de que las autoridades locales, encabezadas por el jefe de tenencia saliente J.Trinidad Roa motivaron  el interés de los residentes, y sus faenas en casos, para renovar totalmente el jardín.
Profusión de flores y cohetes,  pues, como regalo a la Virgen de Guadalupe, la patrona; pero a pesar de esto, habría de afirmar un día antes el párroco Vázquez Rubio, el mejor regalo a la Guadalupana, es revalorar conductas, actitudes y sobre todo la fe.
Y durante la homilía de la misa central del día 12, el presbítero Sergio Guerra, del Seminario de Zamora, habría de subrayar la importancia de la devoción  particularmente de la Virgen de Guadalupe, en la historia de México.
TODO AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
Pero lo que la Virgen pide ahora a esta comunidad, es lo mismo que pidió a Juan Diego, el hacerle un  lugar dentro de sí, y “todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad”.
A su vez y luego de terminada la misa, el padre Sotero Fernández, residente en Churintzio y quien era vicario en la parroquia de Penjamillo, hará 56 años cuando se colocó la primera piedra para el templo nuevo, rememoró aquel episodio, recordando que un día antes de aquel 12 de enero, jóvenes ziquitarenses trajeron arena del Cerro del Metate, para afianzar la dicha piedra.
La misa central el día 12, presidida por el padre Sergio Guerra, fue muy concurrida. Sin embargo, se notaba la presencia mayoritaria de personas mayores, contrariamente a la serenata o verbena popular por la noche, donde predominaba la gente joven, muchos de ellos, muchachas y muchachos, hijos de migrantes mexicanos residentes en los Estados Unidos.
El sacerdote zamorano, director espiritual del seminario, recordó que con la Virgen de Guadalupe nace nuestra patria, porque dijo: “ Si nosotros ponemos atención en la imagen, vamos a ver que se trata del rostro de una muchacha mestiza. Tiene sus raíces en la cultura que había aquí en nuestro querido México, desde antes de la Conquista. Y tiene rasgos también de ese otro pueblo que fundido con las raíces indígenas, forma nuestra patria: el pueblo español.”

Recordando su origen, recordamos que ella cundo se presenta a aquel hermano nuestro, Juan Diego, ahora santo, qué es lo que le dice:” veo la situación en la que están”.. Nuestro pueblo en esos momentos sufría mucho. Un pueblo desconcertado, que no sabía qué pasaría con él. Se nos cuenta que J. Diego iba de su tierrra, a México, a oír la Palabra de Dios y ella dijo quiero que me construyan en este lugar un sitio desde donde yo pueda escucharlos, consolarlos.
Tuvieron qué superarse muchas dificultades para que México fuera una comunidad, que unió a diversos pueblos; pero ahora la Virgen nos  pide, a esta comunidad, lo mismo que a Juan diego; hazme un lugar en ti, y que todo lo que nosotros realicemos, sea precisamente para beneficio de esta comunidad.
No estamos solos, expresó. Y ante nuestra situación, necesitamos poner en práctica lo que la Santísima Virgen siempre  nos eta recordando, que estamos protegidos por ella.

El día 11, la víspera de la fiesta central, el párroco recibió la última peregrinación, correspondiente al barrio de El Mirador. Durante la misa, por la tarde, hizo referencia a que todos los barrios acudieron con mucho entusiasmo, en medio de muchas manifestaciones de fe.
Pero puesto que María es un don, un regalo inestimable de Dios a la humanidad,, el ser humano ha de ser también un regalo inestimable para sus hermanos
Pero para ello, se requiere  hacer una revaloración de nuestras vidas, de nuestras actitudes, de nuestros deseos e incluso de nuestra fe.
Seguir a la Virgen María es andar en buenos  pasos. Flores, sí, pero hacer que nuestra vida florezca en obras buenas, que seamos un catecismo viviente, o sea que hablemos de Dios con nuestras vidas.

Y el día 12, luego de la misa central, el párroco de Ziquítaro informó a la comunidad presente sobre el balance de entradas y salidas de las donaciones en efectivo, por barrios, de 71, 140 pesos. Y recibido en dólares, 1,867 (24,531 pesos). Todal de entradas, 95,671 pesos. Y gastos, que desglosó en música, cohetes, etcétera, 57,700 pesos. Quedan 37,971 pesos. (Fotos de Silviano Martínez Campos)

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                 (Corrección= Ma. Guadalupe Campos Ramírez)

                  (Corrección= Ma. Guadalupe Campos Ramírez)

MOSAICO, 19-I-012. Más fotos de fiesta patronal a la Guadalupana en Ziquítaro

Martínez Campos, 19/I/012
GUIA

(Frente a la jefatura. A la derecha, la casita de don José Sepúlveda. Foto de smc a principios de los setenta)
MOSAICO

Silviano Martínez Campos
 LA PIEDAD, 19 de enero.- DIFÍCIL COSA EL opinar sobre conductas sociales, si ni siquiera la conducta propia podría ser modelo y encontraría siempre dificultades para encausarla, desde luego hacia mejores relaciones. Pero si las propias limitaciones fuesen el impedimento para buscar un mejor entorno, en ese caso se quedaría uno mudo, paralítico, o de plano totalmente pasivo hacia lo que lo rodea. Cosa difícil, dificilísima, porque dicen que el mero fondo de las cosas, lo que de plano dificulta todo, es el egoísmo humano. Que se traduce en la contaminación de las conductas sea en el seno familiar con los pleitos por celos (otro achaque común, je je) o herencias; o en los afanes de clanes por dominar en provecho propio el entorno; o los afanes del poder partidario por proclamar a grito abierto la “filosofía” del nada más mis chicharrones truenan; o los afanes de algunas naciones, o imperios (aquí parece que la conducta se llama etnocentrismo), por concentrar riquezas, poder y, si les fuese posible, dominar el mundo como los fantasiosos personajes galácticos e intergalácticos de la ficción que producen. BUENO, PERO POR eso inventamos eso que llamamos ideas (teorías) políticas y diseñamos (a veces a la forzada) eso que se llama democracia, entre nosotros incipiente y aún muy imperfecta, la llamada participativa donde las dirigencias se llevan la parte del león y al público votante muchas veces le dan atole con el dedo. Pero no ha muerto el ideal de la democracia participativa, de esa que sin ignorar las instituciones, busca en todas las relaciones sociales la real implicación, no sólo en opiniones sino en acciones, de lo que se llama pueblo, ciudadanía o masas. Ideales pues, pero peor es no tomarlos en cuenta. LAS NUEVAS ADMINISTRACIONES, en nuestra región (y en el Estado), se estrenan, con sus flamantes alcaldes, o alcaldesas, al frente. Aun cuando el alcalde, o alcaldesa es el ejecutivo, el real gobierno es el ayuntamiento, que incluye las representaciones partidarias, aun cuando en veces para bien y en veces no tanto, la facción ganadora muy por debajito impone con sus prácticas sus criterios o visiones interesadas.  Es natural, aun cuando es deber de la contraparte no dejarse manipular, manejar. Éxito pues a las administraciones, de las diversas procedencias partidarias, y que cada año se lleven sus aplausos (que sean merecidos, desde luego) y al final de su período, el reconocimiento. Y si logran en casos, la titánica labor de hacer participar a los de afuera de las sesiones, actos protocolarios o informes, en la vida pública, aunque sea el no tirar basura y ahorrar el agua, por mi parte les doy su aplauso anticipado, je je. EN LA PIEDAD, el Ayuntamiento, presidido pro el alcalde Hugo Anaya , como en todos lados formó sus comisiones de trabajo, 12 en total. Y por otra parte, fue ratificado como director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado, SAPAS, el ingeniero Jorge Rubio Olivares, “quien cuenta con amplia experiencia en el cargo y que se ha desempeñado de manera positiva al frente del organismo” dice la autoridad municipal. En otro asunto,  “En la reunión celebrada, que estuvo presidida por el alcalde piedadense, Hugo Anaya Ávila, y por el líder sindical, Ricardo García Cazares, se establecieron las clausulas de trabajo para todos los empleados del gobierno municipal entrante, entre la que destaca  el aumento del cinco por ciento directo al salario a partir del primero de enero”, informó la presidencia. También informó que María Matilde Pérez Bravo fue nombrada directora del DIF, el sistema del desarrollo familiar; Juan Andrés Rodríguez Ramírez, titular del Instituto de la Juventud Piedadense; Eréndira Trinidad Ramírez Zaragoza, como directora del Instituto Municipal de la Mujer y Pablo César Avila León, como contralor de la adminsitración municipal. (

( De izquierda, a derecha, padres Tranquilino, Carlos y Sotero)

Y COMO DADO que ahora el mundo está al revés, o por lo menos nos parece alrevesado, pongo al último, o sea al revés de lo habitual, la mención a Ziquítaro, el ombligo del mundo, dicho sea de paso. El tiempo me tiene trambuluqueado, porque estoy pensando en aquellos años 1955 y 1956 que anduve por allí, en mi edad veinteañera, cuando jugábamos futbol en lo que se llamaba El Solar de las Cerdas (la famlia propietaria original del predio), cuando formé a mis niños con sus uniformes azul y blanco, frente a las jacarandas de entonces, frente a la escuela federal “Lázaro Cárdenas”; cuando en casas y pisos improvisados de aulas, formé mi escuelita, a petición de don Aureliano Salgado, en tiempos en que las divisiones impidieron  llegaran maestros. Cuando allí al lado de la escuela, había el espacio donde, en el último año mencionado, se puso la primera piedra de lo que sería el nuevo templo. Por allí en el solar, cuando posaron para la foto (no sé si la tomé yo, pero la subí a mis blogs), los presbíteros Carlos Valdés, entonces párroco de Penjamillo, Tranquilino Ramírez y Sotero Fernández. Este último recordó episodios del 12 de enero de 1956 cuando se puso la primera piedra y dijo que el padre Valdés vive, y su edad es de 98 años. Como digo, mi tiempo está bien trambuluqueado. Joven maestro improvisado, me consideré promotor de jóvenes, todo a pesar de mi escasa experiencia en la vida. Y ahora, en aquellos sitios, un flamante templo, un bello jardín, clima social más calmado (no digo perfecto ni ideal), generaciones nuevas que se regocijan bailando al son de la banda de Ichán, jovencitos venidos de Texas o de otras latitudes, disfrutando la serenata y los viejos recordando que, a pesar de todo, algo también pasó por nosotros en esos larguísimos años trambuluqueados por los tiempos nuevos, que de alguna manera nosotros también contribuimos a que lo fueran, je je).

(http://www.lapiedadymiregion.wordpress.com; http://www.ziquitaromipueblito. WordPress.com; http://www.silviano.wordpress.com).

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(LAS SIGUIENTES FOTOS, de Silviano Martínez Campos, en los mismos sitios, unos 57 años después, con motivo de la fiesta patronal a la Guadalupana, el 12 de enero de 2012)

MOSAICO, 11-I-012.Y Rumbo a la fiesta patronal de Ziquítaro

Martínez Campos, 11/I/012
GUIA

                                         MOSAICO
Silviano Martínez Campos
LA PIEDAD, 11 de Enero.- EL TAÑER DE la campana para la misa mañanera en el templo cercano, poco antes de las 7, me trajo esta mañana a la mente, y a mi remembranza, no digamos “el santo olor de la panadería” que dijo el poeta (Ramón López Velarde), porque no era el caso entonces. Sino más bien el santo cantar de los gallos que empezaban el concierto a la media noche, o antes; la somnolencia del pueblito que despierta con el santo ladrido de perros, el no me nos santo rebuzno de los burros, la humareda también santa que escapaba de los fogones cuando los techos de teja y antes de saber nosotros que dicho humo leñoso no sólo contamina, sino puede, en casos, ocasionar serios malestares pulmonares. PERO ALLÁ, EN el pueblito (y lo adivinó: en Ziquítaro, el ombligo del mundo, dicho sea de paso), el tañer mañanero de las dos campanas en día de fiesta, fuese cuando su nidal de la torre en el templo viejo no lo deshacía el tiempo, fuese cuando desde un gajo del mezquite de la casa paterna de enfrente (de don Chon y doña Benita, y antes de don Vicente y doña Petrita) llamaban a misa, o al rosario, o a la escuela; o fuese ya cuando estrenó templo, y ahora con nuevo nidal de campanario, lo mismo, asociadas al gusto y al jolgorio, a la oración y a vida comunitaria en el recinto, porque afuera, en tiempos afortunadamente idos, no tan comunitaria que digamos. DIJE FIESTA Y recuerdo en el susodicho ombligo, pero en el barrio pedregoso (y bello), empedrado y muy hermoso ahora, digo el barrio de Los Guanumos, cuando fuimos la chiquillada a encontrar la banda de música de la sierra, que siempre entraba a pie. En esa ocasión, apenas recuerdo, se cimbraba mi alma al escuchar “Guadalajara” y se cimbraba mi cuerpo infantil al oir cerquita de mi el estallido de los truenos que expertos paisas hacían retumbar mediante una pastillita amarilla colocada en el envés del hacha. O luego en  de Penjamillo (mi ombligo del mundo municipal, dicho sea de paso), las fiestas de mayo con todo y mojigangas, la entrada de la flor y las tragazones infantiles como desquite cuando había unos centavillos de más (de lo cual doy cuenta, con todo mi rubor de viejo, je je, en MI CAMINAR). O aquí en La Piedad, también mi ombligo del mundo, dicho sea de paso y no sólo porque llevo aquí trasplantado 22 (veintidós ) años. Mi primera reminiscencia es cuando a eso de los 8 años me perdí en el mercado por ir bobeando las frutas. Ahora me pierdo en él por lo mismo,  por ir admirando tantos y tantos frutos dignos de comerse, frutos de la tierra y del ingenio del ser humano. Y sus fiestas tan polícromas y variadas, en el centro y en los barrios.  A Jesucristo crucificado (Señor de la Piedad), a María la Virgen (de Guadalupe, del Carmen, La Purísima) y a los santos de la devoción, como san Francisco y, como dice el dicho, a cada capillita se le llega su fiestecita. Y ESOS FESTEJOS patronales o cívicos, en todas partes, también, en nuestros pueblitos.  En el ombligo del mundo que dije en primer lugar, su fiesta a la Guadalupana mañana jueves. Tiempo para convivir, de orar, de recorrer los barrios con la imagen, de escuchar (y poner en práctica según el caso) las prédicas de los dirigentes (pastores), de recorrer con la banda los barrios, de recorrer los puestos de fritangas y de golosinas y treparse a los juegos. De bailar desde la fría noche, hasta la fresca madrugada, de disfrutar sanamente, como se dice, de la convivencia que nosotros mismos concertamos. SÍ, DE ACUERDO, no todo es fiesta. Nuestro país y nuestro mundo está lleno de cruces, las cruces del desamor y de la infamia, las cruces de la guerra y las cruces de la confiscación de bienes que son de todos los vivientes. Los crucificados de la tierra, la pobrería, pues, cierto. Pero en cierta manera todos lo somos. Nos atrapó el tiempo. Pero como se dice, hay tiempo de tirar los cohetes y tiempo de recoger las varas. El problema está en determinar quién lanza los cohetes y quien recoge las varas. O si, como al parecer hemos llegado ya, es tiempo de rediseñar la fiesta para incluir en ella, ahora sí, a todos y a todas, incluyendo bichos y matorrales. Y POR ESO, y para no negar “la cruz de mi parroquia”, es decir, para no negar mis locuras y mis tendencias megalómanas a las utopías, no renuncio a creer que a pesar de todo, llegará el día de la gran fiesta. Sólo que al parecer, estamos entrando al período, y se teme largo, de la etapa de la “crucifixión”. Como personas, ni la buscamos, ni tal vez la queremos, pero nos llegó. Como especie, nos la heredó la civilización industrial: gran paquete, presentado con lujos de envoltorios consumistas, sobre todo en los días de fiestas decembrinas, pueblerinas o no, el  paquete del deterioro ambiental. Y hay quienes dicen que la salida es, si no por virtud  si por necesidad y exigencia de sobrevivir, la unificación humana. Y hay quien dice que no hay otra salida, debemos “decrecer”, volver a la naturaleza (somos parte de ella) y reconciliarnos con la misma, a imitación de las culturas originarias, aún sobrevivientes y modelo en casos, de convivencia y armonía con yerbas, árboles, bichos y ganados y, desde luego, entre ellas mismas. Cierto, después de Navidad vienen las cruces y después de las cruces los festejos. (http://www.lapiedadymireigion.wordpress.com; http://www.ziquitaromipueblito.wordpress.com: http://www.silviano.wordpress.com).

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No niego mi gusto por contemplar el paisaje (campirano) desde los caminos,  porque, como dice el dicho, la cabra siempre tira al  monte. En este caso, a Ziquítaro, mi ombligo del mundo dicho sea de  paso. Así es de que el día 11 de este enero y luego un poco el 13, me dio por tomar con mi camarita fotos desde camión y microbús. Naturalmente, desde el interior y a través del cristal de la ventanilla, no iban a salir tan de muy allá, y más bien son de muy acá, a lo modesto.Pero las conservé, casi sin editarlas, con todo y sus defectillos. Así es de que espero sirvan para mitigar las nostalgias sobre todo de los paisas de por allá del otro lado (sé algo de eso, anduve por allá, hará de un poquito más de medio siglo). Las fotos corresponden a parajes cercanos a Zináparo, luego de Numarán, de Zináparo a Penjamillo, de Penjamillo a Ziquítaro, eso el día 11, y  el día 13, de regreso, por el rumbo de El Puertecito, El Casahuatal y La Mesa, cerca de Penjamillo.SMC.

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